Cómo la Cupa cambió el mundo
Los romanos eran maestros de la ánfora — el recipiente de terracota con el que transportaban vino, aceite de oliva y garum por todo el Mediterráneo. Resistente, fiable y disponible en todas partes. Pero cuando César conquistó la Galia, sus soldados descubrieron algo que cambiaría el mundo romano para siempre.
Los galos transportaban cerveza en barriles de roble. Menos frágiles que las ánforas. Más fáciles de apilar. Más fáciles de rodar. Los romanos adoptaron la tecnología y comenzaron a almacenar su vino en estos barriles. Y entonces descubrieron algo que nunca habían esperado: el vino maduraba mejor en la madera de roble.
La Cupa — latín para barrica — fue reemplazando gradualmente a la ánfora como recipiente de almacenamiento estándar del Imperio. Una revolución nacida de la curiosidad. Una tradición nacida del descubrimiento.